Fotos: VPM
El Circuito Voley Playa Madrid y con él el germen que dió pié al club que conocemos hoy, cumple 10 temporadas. Serán diez años trepidantes, de aprendizaje, crecimiento, experiencias y mucho, mucho voley.
El 26 de abril de 2002, viernes empezaba todo. ciertamente, con la incosciencia de lo que realmente se estaba iniciando y espoleados unicamente con la ilusión por poder jugar aquí, en Madrid, sin necesidad de viajar a la costa, con la intención de tener una competición abierta y homogénea y no tener que esperar al verano.

Un jovencísimo Adrian Gavira en la final de 2005. Terminó último en aquel torneo en el que la sorpresa fue la eliminación de Lario/de Amo
Arrancaba aquella edición en la que a la falta de acceso de internet de los participantes le suplía el boca a boca, y donde las propias reglas, los cruces de los cuadros,… abrían eternos debates acerca de lo que había de ser y no. En un momento de cambios, con el euro recien llegado entre nosotros y así como el sistema de puntuación de acción-punto y los sets a 21, arrancaba aquel circuito. El circuito de las barritas de cereales y los zumos, de las camisetas rojas y azules. Un circuito que además traía los torneos A2 y A4 mixtos, que usaba aquel balón Spalding blanco y que nos llevó a aquel último torneo nocturno que nos heló en Villaviciosa de Odón la noche en que Rosa fue a Eurovisión.
De manera increible. Aquella edición resultó deportivamente exitosa, y sobretodo estimulante. Muy divertida, y los seis torneos de los que contó parecían pocos. Existen mil anecdotas de aquellos tiempos, desde la “preocupación” de Carolina Pérez y Natalia Ramos por las camisetas, y su habilidad para convertirlas en tops, hasta la propia elaboración del primer ranking la noche previa junto a Pepo Romero y Nau Dris y como se definían los “criterios” de valoración para aquel primer torneo.
Así cada año, más y más anecdotas que ahora parecen lejanísimas, pero que en realidad, tienen la caducidad borrada, mientras nuestro recuerdo las mantenga vigentes.
Despues de está primera época, vendrían los años en los que “alguien” que con su abandono no nos dejó otra alternativa que o rendirnos o aprender a crecer y sobrevivir, solos; decidió pretender que no había suficiente arena para todos, y que debíamos apartarnos, abandonar y reconocer que no eran deportistas, si no mercernarios. Se equivocaron, y sin lugar a dudas se reforzó en VPM ese estimulo
inicial por poder jugar, por poder aprender, disfrutar y hacerlo en libertad de elección.
Se dió paso a una época que nos trae hasta hace poco, donde con creatividad se suplieron todas las dificultades, se inspiró un nuevo estilo e imagen, un equipo de competición, los grandes eventos en las finales… un espíritu que ni los últimos años, en los que la crisis ha debilitado nuestro entorno, ha sufrido mella. Manteniedo vivo y cargado de energía un circuito que se enamoró de Madrid.
El dicho popular reza que ” la voluntad mueve montañas…” y en este caso es totalmente cierto, la voluntad y la pasión por el voley playa ha movido montañas… de arena.
La suma de innumerables voluntades que desde fuera del voley e incluso desde dentro, que han soplado las velas y han tendido la mano, han hecho posible que con patrocinadores o sin ellos, con dificultades y mil trabas, tanto el circuito de voley playa como el resto de actividades, hayan llegado a buen puerto.
No hay suficiente agradecimiento para quien da sin pedir a cambio más que el saber que los sueños de los demás se cumplen, y además comparte su satisfacción.
Ahora cuando se cumple esta década y se cierra este primer capítulo, toca mirar hacia delante y avanzar. Una versión 2.0 del circuito llegará la temporada próxima, reafirmando los valores que motivaron los inicios, y actualizándolo a la realidad actual. Sin exclusiones y aplicando todo el “know how” adquirido y poniendo en marcha las medidas y proyectos que han de llevar el voley playa en Madrid y en España, un escalón más arriba.
La importancia del compromiso.
Apasionados y comprometido con el voley y con Madrid, en estas 10 temporadas Voley Playa Madrid no sólo ha realizado más de 50 torneos, si no que además los ha dirigido a todas las edades y niveles deportivos, llegando a repartir más de 50mil euros en ayudas a deportistas y registrando más de 2000 inscripciones a las que no se les incrementó el precio nunca. Un incuantificable número de partidos que semanalmente y siempre puntual a la vuelta de la semana santa trajo el voley playa a los madrileños y a deportistas de todos los rincones de España, marcando el inicio de la temporada y echando al suelo clichés insustanciales acerca de nuestro deporte.

La torre picasso, en el Paseo de la Castellana tuvo la final a sus pies durante dos temporadas (foto 2007)
Decíamos que no sólo han sido torneos. Voley Playa Madrid, en colaboración con otras entidades o no, ha desarrollado 4 seminarios de formación para deportistas, diferenes cursos de arbitraje y entrenamiento, producido mas de 10 pistas artificiales, 12 exhibiciones, colaborado en multitud de torneos de otros en toda España, apoyado a deportistas, creado equipos de competición (auncuando no habia competición de clubes), abierto escuelas de voley playa para adultos y pequeños en las que en la actualidad se benefician mas de 75 personas y sobretodo, en estos diez años, Voley Playa Madrid, ha intentado por todos los medios el aprovechar cuantas oportunidades ha tenido de divulgar y acercar el voley playa a las instituciones, medios y público en general.
Han sido 10 intensos años que dejan un trabajo enorme que no tendrá muchas probabilidades de éxito, si no se continua intentando. Un proyecto que no acaba.

La Plaza de Felipe II, junto al palacio de los deportes, último emplazamiento urbano de la Final VPM en 2008







